octubre 27, 2005

¿Por qué en cada cambio, buscamos la salida fácil y decimos que no nos gusta y que no sirve?



Esto me pregunto cada vez que en Santiago se hace algo positivo, especialmente en el transporte.
Claros ejemplos han sido los paraderos diferidos y el plan Transantiago, aunque también debo reconocer que hay culpa por ambos lados, para que las iniciativas pierdan apoyo y fracasen.
Cuando a la Alameda se le aplicaron los paraderos diferidos según los recorridos para una mejor circulacion de los buses, el plan no se prolongó por mas de unos años, porque la gente y los conductores no fueron lo suficientemente educados en el seguimiento de las instrucciones. No hubo coordinacion del MTT con el municipio para brindar a Carabineros la capacidad de multar a los infractores (pasajeros y conductores).
Finalmente despues de un par de años de implemenado el plan, nadie hace el intento de buscar su parada porque el plan no se siguió extendiendo por el resto de la ciudad; grandes ejes de la ciudad continúan con paradas únicas por lo que no existe un "lenguaje común" para movilizarse en bus, el plan fracasó por falta de apoyo del gobierno metropolitano y de la sociedad, (aunque es el primer actor quien debe velar por educar a los ciudadanos mediante los metodos adecuados).
Si las paradas se hubieran extendido por todo Santiago:
  • ¿La gente, seguiría reclamando porque "Hay que caminar una o dos cuadras más por el bus correspondiente?
  • ¿Alegaría porque "No entiende en que parada le toca esperar"?
Ahora es el turno del Transantiago, hagamos que las cosas sean mejores pero de la mejor manera, no digamos estupideces como las que oí de gente "Que ahora prefería los buses amarillos", ya que les aseguro que eran los primeros que gemían para que "Saquen luego a esa mafia de animales asesinos al volante" como consideraban a los choferes antiguos. Me río porque ahora dicen que los buses son lentos, y como no lo van a ser si en las arterias donde lo son, (a parte de la Alameda), no recorren más de 100 metros sin tener que detenerse nuevamente. Son tan estúpidos y cobardes que no tienen el valor de reclamarle a la gente que sube por atrás y sin pagar, o los que botan basura al piso, siendo que nos instan a cuidar los buses, damos vuelta la cara y nos hacemos los locos.Flojos, deben entender lo que viene, pregunten, en vez de decir no me gusto (son como guaguas escupiendo la comida porque quieren papilla).
Pero no todo es culpa de los santiaguinos de a pie,es ahora cuando ellos ya deberían haber conocido unas paradas diferidas en todo Santiago, saber por ejemplo que cada zona de Santiago tiene un color, y solamente en el paradero de ese color se detienen los buses que van a esa zona. Sin embargo, como ahora tenemos choferes bien educados, es obvio que al detenerse en cada paradero que se lo soliciten, eso hace más lentos los buses.
Critíco a las autoridades, porque ellos no informaron a todos, nos informaron a los que tenemos una educación que nos hace comprender la Internet. "Claro, si todo está en www.transantiago.cl", pero:
  • ¿Cómo le digo eso al trabajador de todos los días, y a la señora que viaja por otros motivos?
Saben que solamente los diarios debido a la capacidad de permancia del papel con la información, permite digerir los cambios, o una campaña puerta a puerta, pero no en el barrio alto sino que en donde se usa el bus, donde la gente no puede pagar el auto a diario.
Eso es acercarse y entender el problema.

Por Favor, cuidemos esta revolución del transporte y llevemos a Santiago a una verdadera categoría de ciudad agradable.

Etiquetas:

1 Comentarios:

A la/s 30 octubre, 2005 19:49, Blogger Janoma dijo...

Me hace recordar esa gente que cuando están subiendo pasajeros apuran al chofer y putean a medio mundo por la demora, como si la micro no se hubiera detenido también para que ellos subieran.

En fin, no podemos pedir que todos entiendan la importancia de los cambios ni que maduren junto a ellos. Lo importante es que la mayoría sí lo haga y disfrutemos del progreso, de la menor contaminación ambiental (de humo, de ruido y de cantidad de micros) y del "cambio de cara" que es el objetivo planteado del Transantiago.

Creo que lo único que le falta por ahora es música en los buses (siempre y cuando ningún pasajero se oponga).

 

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal